lunes, 18 de abril de 2011

Estudio de meteoritos cambia nuestra imagen de los asteroides.

Muy conocido y estudiado desde su  caída en 1969, el meteorito de Allende sigue dando sus frutos. Este meteorito, la condrita carbonácea más grande que se ha encontrado en la Tierra, con un tamaño que se calcula que pudo haber sido como el de un coche, se fracturó al atravesar la atmósfera y dejó sobre el suelo de Chihuahua, México, una lluvia de cientos de trozos, muchos de ellos recogidos para su posterior estudio. El nuevo análisis muestra que el progenitor del meteorito de Allende, debe haber sido un asteroide suficientemente grande como para tener un núcleo fundido, pese a que su superficie se mantuvo fría y sólida. La radiactividad de algunos de sus  materiales habría calentado el núcleo, permitiendo la diferenciación en capas como de una cebolla por densidad, mientras que la costra se habría mantenido fría.
En los núcleos metálicos en los centros de estos cuerpos, remolinos de metal fundido producen un campo magnético. Los científicos planetarios han pensado durante mucho tiempo que los asteroides que formaron núcleos deben estar completamente diferenciados y fundidos. Ahora, nuevos hallazgos por los científicos planetarios en el MIT y otras instituciones sugieren que los asteroides con núcleos pueden ser sólo parcialmente diferenciados, con sus zonas periféricas en gran medida sin derretir.
"Es un nuevo paradigma de cómo la gente se imagina los progenitores de los meteoritos", dice Benjamin Weiss, profesor asociado de ciencias planetarias y paleomagnetismo en el departamento del MIT de la Tierra, la Atmósfera y Ciencias Planetarias (EAPS). El cambio en el pensamiento viene de una combinación de trabajo de laboratorio y modelos teóricos. Los estudios de laboratorio, dirigidos por el ex investigador del MIT postdoctoral Laurent Carporzen, encontró pruebas para la magnetización, aparentemente construida a lo largo de un período de millones de años, en un pedazo del meteorito Allende. Un análisis teórico separado, dirigido por Linda Elkins-Tanton, Profesora de Geología en la EPA, mostró exactamente cómo la magnetización podría haber ocurrido - y por qué que los cambios no sólo de nuestro punto de vista sobre los asteroides, sino también de cómo todos los planetas se han formado y de donde vino el agua que llena los océanos de la Tierra.
Las dos líneas de evidencia fueron publicadas este mes, una en Proceedings of the National Academy of Sciences, la otra en Earth and Planetary Science Letters.
El meteorito Allende es un tipo denominado condrita carbonosa. Las condritas son conglomerados de pequeñas piezas (llamadas cóndrulos e inclusiones) pegadas, y las piezas individuales se cree que son restos de la nube primordial de material que originalmente colapsó para formar el sistema solar. "Muchos de estos son los sólidos más antiguos  del sistema solar que conocemos", dice Weiss.
El nuevo análisis muestra que, si bien los asteroides recién formados son fundidos desde el interior a causa de sus elementos radiactivos, su superficie, expuesta al frío del espacio sigue acumulando capas de nuevos fragmentos fríos, permaneciendo fría. Los modelos computarizados del proceso de enfriamiento por Elkins-Tanton muestran claramente esta disparidad de un interior fundido y la corteza fría, sin fundir, dice ella.
La nueva evidencia decisiva vino de los estudios de la forma en que los granos minerales del meteorito se magnetizan: las orientaciones magnéticas de toda la línea de granos, mostrando que se convirtió en magnetizado después de que el material se había consolidado por acreción, en lugar de ser un remanente de anteriores campos magnéticos de la nube de remolinos de polvo de la que el objeto se formó. Además, utilizando una forma de datación radiométrica con isótopos de xenón, pudieron determinar que la magnetización se llevó a cabo durante un período de millones de años. Esto descarta una teoría alternativa de que los granos pueden estar magnetizados, como resultado de un breve pulso de magnetismo en la nube de polvo en sí.
El hallazgo tiene implicaciones mucho más allá del asteroide específico que era la fuente de este meteorito: "Nos dice que hay toda una gama de cuerpos planetarios, desde aquellos que no se hayan derretido nada, hasta los completamente fundidos", dice Weiss.
Erik Asphaug, profesor de ciencias terrestres y planetarias en la Universidad de California en Santa Cruz y un especialista en asteroides y cometas, encuentra el caso convincente. "Los datos magnéticos son indiscutibles - que el meteorito Allende adquirió magnetización tarde, y al parecer de un campo estable. Estoy convencido de eso ", dice. Weiss y Elkins-Tanton, "han hecho una asociación firme, por primera vez, entre los progenitores diferenciados y objetos ricos en cóndrulos."

Asphaug añade: "Creo que su conclusión tiene implicaciones muy importantes, en que muchos asteroides diferenciados pueden ser" vestidos "con ropa de cóndrulos."
La nueva investigación también proporciona información importante sobre el proceso de formación de los planetas y el tiempo que tomó, dice Elkins-Tanton. El análisis muestra que el progenitor debe haberse formado dentro de sólo 1,5 millones de años, dice ella. "La pregunta es, ¿qué fracción de los planetesimales se formó en ese período de tiempo? Resulta ser mucho
Sus cálculos muestran que los planetesimales que se pegaban entre sí para formar la Tierra primitiva, a pesar de que el proceso de calentamiento los han hecho más secos, como se pensaba anteriormente, aún pudieron conservar suficiente agua en sus regiones externas sin derretir, para producir los océanos. Esto contradice la opinión generalizada de la formación de planetas en los que la gran mayoría del agua y otros materiales volátiles en la Tierra llegaron más tarde, entregados por el impacto de cometas y asteroides.

Esto también implica que este proceso debe ser común en la formación de planetas, y mejora en gran medida las probabilidades de que la mayoría de los planetas alrededor de otras estrellas también tengan agua en abundancia, que se considera un requisito previo esencial para la vida tal como la conocemos. Al estudiar planetas lejanos alrededor de otras estrellas " aumenta la probabilidad de encontrar vida en una forma que podremos reconocer", dice.

La foto es de un trozo del meteorito Allende, la costra negra es la parte fundida en el ingreso a la atmósfera.
Fuente: MIT Massachusetts Institute of Technology: http://web.mit.edu/newsoffice/2011/allende-analysis-0408.html

Traducción: Lic. Esmeralda Mallada

1 comentario:

  1. HOLA, ESTOY BUSCANDO UN LABORATORIO EN CHIHUAHUA,CHIHUAHUA PARA ANALIZAR UNAS PIEDRAS Y SABER SI SON METEORITOS, AYUDENME DE FAVOR. MI E=MAIL karlaelena20111@hotmail.com

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