sábado, 25 de junio de 2011

Cada vez más cerca de Vesta

La sonda Dawn continúa avanzando sobre el destino que ha estado persiguiendo desde que comenzó su viaje interplanetario, el gigante asteroide Vesta. La separación entre ellos se reduce poco a poco, simultáneamente la leve gravedad del gigante protoplaneta actúa como un remolcador de la nave acercando y atrayéndolo a su órbita.

En el principio de la fase de acercamiento, el 3 de mayo, Dawn interrumpe sus impulsores iónicos una vez por semana para poder fotografiar a un Vesta sobre el fondo de estrellas. Estas imágenes ayudan a los navegantes a determinar exactamente donde la sonda está, en relación con su objetivo . Esta técnica no reemplaza a los medios de navegación, sino que la complementan.

Uno de los principales métodos de establecer la trayectoria de la nave espacial se basa en la precisión que se logra midiendo el tiempo que toman las señales de radio, viajando -como todos los lectores saben a la velocidad de la luz- para hacer el viaje ida y vuelta entre la Tierra y la sonda espacial. Otro medio es utilizar es el desplazamiento Doppler de las ondas de radio, o el ligero cambio de tono causada por el movimiento de la nave. Estas mediciones sensibles siguen siendo esenciales para la navegación de este barco que viaja por los mares interplanetarios.

A pesar de que la aproximación es muy lenta , la distancia ahora es lo suficientemente pequeña como que observar semanalmente a Vesta ya no es suficiente. Para lograr la precisión de navegación necesaria y alcanzar la órbita prevista a principios de agosto, durante la semana pasada la frecuencia de las imágenes se incrementó a dos veces por semana. En cada sesión, la mitad de las fotos son tomadas con exposiciones largas para asegurarse de muchas estrellas sean detectadas, por lo que produce la sobre-exposición del brillante y cercano Vesta. En la otra mitad se utilizan las exposiciones cortas para asegurarse de que este mundo de rocas, se muestra correctamente, para que así se pueda medir su ubicación exacta.

El espectrómetro de cartografía visible y de infrarrojos han actuado para observar a Vesta durante estas tres sesiones, ya que proporcionan valiosa información que ayudarán posteriormente a los científicos a seleccionar la configuración adecuada de estos instrumentos y para comenzar sus mediciones científicas detalladas a la llegada del punto de encuentro.

Además de esta campaña regular de imágenes para la navegación, los controladores de la misión tienen otros planes para la fase de aproximación que fueron presentadas más de un año atrás . Dos veces en las próximas semanas, la nave Vesta ve una rotación completa sobre su eje, de 5,3 horas, revelando interesantes detalles sobre este cuerpo hasta aquí desconocido. También se explora en búsqueda de satélites o "lunas" en torno al asteroide. A principios de agosto, se podrá ver a Vesta, con una 100 veces más claras que las mejores logradas por el telescopio espacial Hubble.

Vesta es algo así como una reliquia que da testimonio de los albores del sistema solar, un coloso que supera a todos los demás residentes del Cinturón Principal de Asteroides, salvo a Ceres -el segundo destino de la sonda Dawn-. Un punto borroso de luz entre las estrellas que ha intrigado y atraído a los astrónomos durante más de dos siglos, una misteriosa esfera que ha despertado las pasiones en un lejano planeta, inspirando a enviar un emisario para examinarlo, por fin se ha revelado como un mundo único y fascinante.

Después de más de 950 días del accionar del motor iónico de la sonda, con un cambio efectivo en la velocidad de más de 6,6 kilómetros por segundo, la órbita de la Dawn y el de Vesta en sus caminos alrededor del Sol son bastante similares. Hace cerca de un mes atrás estaba a 240 metros por segundo. Hoy en día, la velocidad relativa se ha reducido a sólo 110 metros por segundo. El 16 de julio Dawn va a viajar no más rápido que un automotor. La sonda se acercará luego muy lentamente ingresando a la gravedad del protoplaneta. El siguiente registro se publicará poco después de alcanzar una órbita alta y libre alrededor de Vesta, aún cayendo en órbita en espiral hacia el encuentro final , donde se comenzará a hacer estudios detallados de su hogar para el siguiente año.

Dawn está a 152 mil kilómetros de Vesta, o 40 por ciento de la distancia media entre la Tierra y la Luna. También a 1,39 UA (208 millones de kilómetros) de la Tierra. Las señales de radio toman 23 minutos para hacer el viaje hasta nosotros.

Fuente: http://dawn.jpl.nasa.gov/mission/journal_06_23_11.asp

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