sábado, 26 de febrero de 2011

Kleopatra y sus gemelos.

Un equipo internacional de astrónomos informó que el "apilado de escombros" que conforman el conocido asteroide (216) Kleopatra dio a luz a dos satélites en algún momento de los últimos 100 millones de años. El informe también detalla con precisión las órbitas de ambas lunas, y esto aporta información directa sobre la densidad del asteroide.

Los astrónomos utilizaron pequeños telescopios y el gran telescopio Keck II para llegar a sus conclusiones. "Nuestras observaciones de las órbitas de los dos satélites del (216) Kleopatra nos dan a entender que este gran asteroide metálico es en realidad un montón de escombros, lo que es una sorpresa", dice Franck Marchis de la Universidad de California, Berkeley. "Se supone que los asteroides de este tamaño son sólidos, no montones de escombros".

Imagen del asteroide Kleopatra, antes (izquierda) y después (derecha) de ser procesada. La luna exterior es Alexhelios y la interior Cleoselene. Crédito: Universidad de Berkeley

Hasta la fecha, todos los asteroides encontrados que poseen lunas son "pilas porosas de escombros" formadas por trozos de roca suelta, y Kleopatra, con 217 kilómetros de largo, es uno de los pocos asteroides que se podría involucrar en el método de formación de los planetas.

Marchis y sus colegas dicen que las colisiones entre dos asteroides tienen la misma probabilidad tanto de destruir a los asteroides como de fundirlos en un solo gran asteroide, haciendo de la formación de planetas un lento proceso. Los asteroides en forma de pilas de escombros, no obstante, se fusionarían más fácilmente durante una colisión. "Si una gran fracción de asteroides en el Sistema Solar primitivo eran "apilados de escombros", entonces así la formación de los núcleos de los planetas sería mucho más rápida", dice Marchis.

Probablemente, Kleopatra se formó de los restos de un asteroide rocoso y metálico que se había roto durante una colisión previa con otro asteroide, en algún momento de la historia del Sistema Solar. Pero según el co-autor Pascal Deschamps del Observatorio de París, Kleopatra comenzó a girar más rápido debido a un impacto de dirección oblicua que recibió hace aproximadamente 100 millones de años. Este impacto habría causado que el asteroide se alargara y eyectara material para dar formar al satélite más lejano, mientras que la luna interna puede haber nacido mucho tiempo después, hace unos 10 millones de años.

Cada una de las lunas tiene alrededor de 8 kilómetros de diámetro, y al trazar sus órbitas, los astrónomos pudieron deducir importantes características del propio asteroide, incluyendo el cálculo de su densidad que resultó ser 3,6 gramos por centímetro cúbico. Dado que la mayor parte del asteroide es hierro, que tiene una densidad de alrededor de 5 gr/cm3, el asteroide debe tener entre 30 y 50% de espacio vacío, concluye el informe. Las nuevas observaciones con el telescopio Keck II también confirman la forma de hueso del asteroide Kleopatra registrada con anterioridad.

La homónima del asteroide, Cleopatra, la última faraona y reina de Egipto, también tuvo gemelos, y por eso las lunas fueron llamadas Cleoselene (por Cleopatra Selene) y Alexhelios (por Alejandro Helios).

Fuente: "Astronomy Now" - Autor: Dr. Emily Baldwin

jueves, 10 de febrero de 2011

Traen a la Tierra muestras del asteroide Itokawa

La sonda espacial Hayabusa, de la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (Japanese Aerospace Exploration Agency o JAXA, por su sigla en idioma inglés) ha traído a la Tierra diminutos trozos de un mundo estraterrestre: del asteroide Itokawa.

"Es una sensación increíble tener otro mundo justo en la palma de tu mano", dijo Mike Zolensky, quien es miembro del Departamento de Polvo Interplanetario del Centro Espacial Jonhnson. "¡Estamos viendo, de cerca y por primera vez en la historia, de qué está hecho realmente un asteroide!"

Sample Return (shadow, 550px)
Arriba: La sonda Hayabusa fotografía su propia sombra sobre el asteroide Itokawa, en 2005, antes de recolectar muestras de la enorme roca espacial.

Zolensky tiene buenas razones para estar emocionado. Los asteroides se formaron en los albores de nuestro sistema solar, así que estudiar estas muestras nos puede enseñar cómo se formaron y evolucionaron.

La sonda Hayabusa fue lanzada al espacio en 2003 con el fin de emprender un viaje de mil millones de kilómetros hasta el asteroide Itokawa, al cual llegó poco más de dos años más tarde. En 2005, la sonda realizó una hazaña espectacular: aterrizó sobre la superficie del asteroide. El objetivo era recolectar muestras de un mundo alienígena.

Pero hubo un problema. Los proyectiles programados para hacer volar polvo desde la superficie fallaron, lo que dejó para recolección únicamente las partículas que se pudiesen levantar durante el aterrizaje. ¿La pregunta era que si había acaso logrado entrar algo de polvo en la cámara de recolección?

Sample Return (descent diagram, 200px)
Arriba: El retorno de la sonda Hayabusa se produjo exactamente como estaba planeado, de acuerdo con lo expresado por la agencia JAXA.

Zolensky y otros científicos ansiosos, con los ojos clavados en el cielo, vieron al fin cómo la respuesta se zambullía en la atmósfera terrestre a 43.450 kilómetros por hora (27.000 millas por hora) la noche del 13 de junio de 2010. El vehículo principal del Hayabusa se desintegró sobre una llanura australiana al finalizar el reingreso y la cápsula que contenía la muestra intacta descendió lentamente por el aire hacia la Tierra con ayuda de un paracaídas.

"Estábamos fascinados", dice Zolensky. "Conforme esperábamos que descendiera, nadie se movía". Pero la espera apenas comenzaba. Debido a que tratar de recuperar la cápsula en la oscuridad era demasiado peligroso, él tuvo que pasar una noche en vela antes de poder dar una mirada más de cerca. "Fui uno de los primeros en abordar el helicóptero que voló hasta el sitio de aterrizaje a la mañana siguiente. Y fui la primera persona en caminar hasta la cápsula". Zolensky tuvo que detenerse a menos de 3 metros (10 pies) de distancia.

"Observé al equipo cuando la recuperaba. Usaron máscaras, guantes y trajes mullidos de color azul. Tuvieron que deshabilitar las cargas de despliegue del paracaídas que no se usaron y eso ponía realmente los pelos de punta. Entonces recogieron la cápsula con muchísimo cuidado y la colocaron en una caja".

La valiosa carga fue llevada en un avión hasta Japón para su análisis. ¿Adivinen quién la estaba esperando cuando llegó? "Estaba listo para trabajar", dijo Zolensky, quien junto a su compañero de equipo, Scott Stanford, del Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, había viajado a Japón para presenciar la apertura de la cápsula.

"Los primeros resultados fueron desalentadores. Cuando exploramos la cápsula con un equipo especial de barrido tomográfico axial computarizado, pareció que no había nada en el interior".

A continuación, los miembros japoneses del equipo desmantelaron la cápsula minuciosamente, pieza por pieza. "Tuvieron que usar un micromanipulador para evitar la contaminación y el proceso tomó meses".

Sample Return (particles, 550px)
Arriba: Fotografías del material encontrado en el interior del contenedor de retorno de muestras de la sonda Hayabusa, tomadas con un microscopio electrónico. Las flechas rojas apuntan a las partículas del asteroide.

"Una vez que observamos el interior de la cápsula, pudimos ver polvo en las paredes internas. Pensé: '¡ya tenemos algo de polvo de asteroide aquí!', pero aún existía la posibilidad de que el contenido pudiese estar contaminado durante el lanzamiento o el reingreso y aterrizaje".

El siguiente paso fue extraer y analizar las partículas —otro proceso agonizante y lento, y sumamos más espera."Las partículas son, cada una de ellas, más pequeñas que el diámetro de un cabello humano. Finalmente usamos una espátula de teflón para recolectar una gran cantidad de minúsculas partículas". Aunque la mayoría de las partículas aún están en la cápsula, el equipo ha extraído y analizado 2.000 de ellas con un microscopio electrónico.

¿Y entonces? "¡Al menos 1.500 de ellas provienen del asteroide! Estamos viendo trozos que provienen de otro mundo. Parece ser un asteroide de un tipo muy primitivo. Les contaremos más en el mes de marzo de 2011, durante la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias (Lunar and Planetary Science Conference), la cual se llevará a cabo en Houston".

Esta es apenas la tercera vez en la historia que se logra traer a la Tierra muestras de un cuerpo extraterrestre sólido. Los astronautas de la misión Apolo, así como los robots soviéticos Luna, fueron los primeros —nos trajeron muestras de polvo lunar. Y la sonda Stardust, de la NASA, recolectó y trajo a la Tierra muestras del cometa Wild 2, en 2006. "Los japoneses están encantados, y nosotros también. Incluso el emperador ha solicitado que se le permita hacer una visita personal a la cápsula. Esto es para ellos como la misión Apolo 11. ¡Nos están mostrando a todos un nuevo mundo!"

Fuente: http://ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/30dec_samplereturn/ Autor: Dauna Coulter

lunes, 7 de febrero de 2011

Algo destacado sobre los próximos tránsitos asteroidales

Escribe Jean Meeus en MPML: Es muy interesante hacer notar que entre los años 2007-2049 hay 25 tránsitos de asteroides con "números definitivos" (ya con nombres) en el rango del 1 al 145.705 sobre el disco solar. La lista se da en la página 323 de su libro "5th Mathematical Astronomy Morsels". Los dos acontecimientos más cercanos son el tránsito solar del asteroide (141.079) 2001 XS30 el 31 de mayo de 2012 y otro tránsito de (85.953) 1999 FK21 el 25 de septiembre de 2012. Una sorprendente noticia es que hay muchos más tránsitos asteroidales sobre los minúsculos discos de los planetas Júpiter a Neptuno que con el Sol. Durante el año 2007 solamente, para los asteroides con los números 1 al 125.000, había 12 tránsitos sobre Júpiter, 16 sobre Saturno, 6 sobre Urano y 5 sobre Neptuno. Por supuesto, en tales tránsitos el asteroide no es oscuro como cuando tránsita el Sol, sino que está iluminado casi completamente. El 22 de diciembre 2011 habrá un tránsito de (650) Amalasuntha sobre Júpiter. Con el "excelente software: Solex del Dr. Aldo Vitagliano es algo fácil encontrar tales tránsitos asteroidales.
Fuente: mpml@yahoogroups.com

sábado, 5 de febrero de 2011

Asteroide en paso muy cercano a la Tierra

2011 CQ1 - 4 de febrero de 2011

El asteroide 2011 CQ1 fue descubierto por el Catalina Sky Survey el 4 de febrero y se determinó que se produciría un "paso muy cercano" con la Tierra 14 horas más tarde, el 4 de febrero a las 19:39 TU.
Este acercamiento fue tan solo a 0,85 radios terrestres de distancia, es decir a unos 5.480 kilómetros de la superficie de nuestro planeta y sobre una extensa región del Océano Pacífico Medio.
Esta roca espacial tiene aproximadamente un metro de diámetro y es el objeto del católogo asteroidal que ha pasado más cerca de nosotros hasta la fecha.

Antes de este acercamiento este cuerpo estaba indicado como del tipo o clase "Apolo", cuya caracteristica principal es que presentan una órbita que esta por fuera de la órbita terrestre. Producido el acercamiento, la atracción gravitacional de la Tierra modificó la trayectoria del objeto pasando a tener una órbita presente en otros asteroides, los de la clase "Aten", donde el mismo trancurre casi todo su tiempo dentro de la órbita de la Tierra (a una unidad astronómica del Sol).

Al igual que muestra el diagrama, el reciente tránsito cercano a la tierra cambió la trayectoria de vuelo del asteroide por cerca de 60 grados.

Debido a su tamaño pequeño, un objeto de este tamaño es difícil de descubrir, pero se estima que hay probablemente unos mil millones de objetos de este tamaño y mayores. Se calcula que uno de estos hacen contacto en promedio con la atmósfera terrestre cada pocas semanas. Al impactar sobre la atmósfera estos pequeños objetos (de hasta 1 metro) crean acontecimientos visuales muy impresionantes, como "bolas de fuego" pero que rara vez algunos fragmentos del impactor puedan llegar a la superficie.

También se determinó el hecho que el 2011 CQ1 pasaría por delante del disco solar, poco después de su máximo acercamiento. De acuerdo con las astrometrias publicadas en la circular MPEC 2011-C14 la "línea central" del tránsito (una forma de eclipse) comenzó a cruzar nuestro planeta el 4,831 TU de febrero alrededor de la coordenada N11 E160, con la mitad del tránsito el 4,844 (S24 W125; Pacifico Sur) y finalizando el 04,858 (S29 W30). Con un diámetro angular de 0.3" de arco -demasiado pequeño para los telescopios de aficionados-.
Estos últimos datos y las coordenadas finales ubican la región rioplatense de las ciudades de Buenos Aires, Argentina y Montevideo, Uruguay como favorecidas para este tránsito insólito de una roca espacial de 1 metro sobre el disco del Sol. Lamentablemente todo esto ya ocurrió muy rápidamente.

martes, 1 de febrero de 2011

Objetos descubiertos por el NEOWISE

1° de febrero de 2011 - Pasadena, California, EUA.
La misión NEOWISE de la NASA ha terminado su examen de pequeños cuerpos, asteroides y cometas en nuestro Sistema Solar. Los descubrimientos de objetos previamente desconocidos incluyen 20 cometas, más de 33.000 asteroides en el Cinturón Principal ubicado entre Marte y Júpiter, y 134 objetos de paso cercano a la Tierra o NEOs. Los NEOs son asteroides y cometas con trayectorias que pasan a menos de 45 millones de kilómetros de la Tierra en su ruta anual alrededor del Sol.
NEOWISE es una extensión del programa del Explorador Infrarrojo de Campo Ancho, o WISE, misión que fue lanzada en diciembre de 2009. WISE exploró el cielo entero en luz infrarroja cerca de 1,5 veces. Capturó más de 2,7 millones de imágenes de diversos objetos en el espacio, extendiéndose de las lejanas galaxias a los asteroides y a los cometas cercanos a la Tierra.
En octubre de 2010, después de terminar su primer misión dejó de funcionar el líquido refrigerante que mantiene la instrumentación en condiciones de trabajo adecuadas. Sin embargo, dos de sus cuatro cámaras infrarrojas seguían siendo operacionales. De modo, que estos dos canales eran todavía útiles para la caza de asteroides, así que la decisión de la NASA fue extender la parte de la NEOWISE de la misión WISE por cuatro meses más, con el propósito primario fue la búsqueda de más asteroides y cometas, y acabar con una exploración completa del Cinturón Principal de Asteroides.
"En apenas un año de observaciones el proyecto de NEOWISE ha aumentado perceptiblemente nuestro catálogo de datos sobre los NEOs y los otros pequeños cuerpos de las Sistema Solar" dijo Lindley Johnson, ejecutivo del programa de la NASA para el Programa Observación NEO.
Ahora que NEOWISE ha terminado con éxito un barrido completo del Cinturón Principal, la nave espacial WISE entrará a modo de hibernación y permanecerá en órbita polar alrededor de la Tierra, donde podría ser llamada nuevamente a servicio en un futuro cercano.
Además de descubrir nuevos asteroides y cometas, NEOWISE también confirmó la presencia de objetos en el Cinturón Principal que habían sido ya detectados. En apenas un año, observó cerca de 153.000 cuerpos rocosos externos de aproximadamente 500.000 objetos conocidos. Ésos incluyen los 33.000 que NEOWISE descubrió.
NEOWISE también observó objetos conocidos que son más cercanos y más lejanos a nosotros que el Cinturón Principal, incluidos 2.000 asteroides que se mueven en órbita junto con Júpiter, un centenar de NEOs y más de 100 cometas.
Estas observaciones serán determinantes para determinar los tamaños y las composiciones de estos objetos. Los datos en Luz Visible revelan solamente cuanta luz solar es refleja por un asteroide, mientras que los datos infrarrojos se relacionan mucho más directamente con el tamaño del objeto. Combinando las medidas visibles e infrarrojas, los astrónomos también pueden aprender sobre las composiciones de los cuerpos rocosos. Por ejemplo, si son sólidos o desmenuzables. Los resultados llevarán a un cuadro muy mejorado de las variadas poblaciones asteroides.
Los datos del NEOWISE obtenidos sobre las órbitas de asteroides y de cometas se catalogan en la Central de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional. El equipo científico está ahora analizando las observaciones infrarrojas y publicará nuevos resultados en los meses que vienen.
Cuando sean combinadas las observaciones del WISE con los datos del NEOWISE, ayudarán en el descubrimiento de estrellas muy débiles cercanas, llamadas "enanas marrones". Estas observaciones tienen el potencial de revelar a una "enana marrón" incluso más cercana a nosotros que nuestra conocida estrella Proxima Centauri, si es que existe tal objeto. Asimismo, si hay un planeta gigante gaseoso ocultado en las regiones más externas de nuestra Sistema Solar, los datos del WISE y del NEOWISE podrían detectarlo.
Los primeros resultados científicos de las observaciones de la misión WISE estará disponible para la comunidad astronómica y público en abril.
Más información está en línea en http://www.nasa.gov/wise, http://wise.astro.ucla.edu y http://www.jpl.nasa.gov/wise.