miércoles, 16 de mayo de 2012

Se revelan más secretos de Vesta.

La nave espacial Dawn de la NASA ha proporcionado a los investigadores el primer análisis orbital del asteroide Vesta, produciendo con ello nuevos conocimientos sobre su creación y de su afinidad con los planetas terrestres y la luna terrestre.

Vesta ahora se ha revelado como un fósil especial del sistema solar, con una más variada superficie de lo que se pensaba originalmente de ella. Los científicos han confirmado una gran variedad de formas en las que Vesta se asemeja más a un pequeño planeta o la Luna, que a otro asteroide.

"La visita de la sonda Dawn a Vesta ha confirmado las teorías generales sobre la historia de este asteroide, mientras que ayuda a completar los detalles que habría sido imposible saber desde tan lejos," dijo Carol Raymond, investigador principal del JPL, "la residencia de Dawn en torno de Vesta, que es de casi de un año, ha hecho que el asteroide se muestre con evidentes cualidades como si se tratase de un planeta."

Los científicos ahora ven a Vesta como un bloque de capas, como la creación de un planeta con un núcleo de hierro - el único conocido hasta aquí que ha sobrevivido desde los primeros días del sistema solar.
La geológica compleja del asteroide se puede atribuir a un proceso donde se han separado en: corteza, manto y un núcleo de hierro con un radio de aproximadamente 110 kilómetros con una edad cercana a los 4.560 millones años atrás. Nuestra Luna, los planetas y la Tierra se formaron de similar manera.

Se observa un patrón de minerales expuestos por las heridas profundas creadas por las rocas espaciales que impactaron su superficie, y que pueden apoyar la idea de que el asteroide una vez tenía un océano de magma bajo su superficie. Un océano de magma se produce cuando un cuerpo se somete a fusión casi completa, dando lugar a bloques de construcción en capas que pueden formar planetas.
Otros cuerpos con océanos de magma terminaron por convertirse en partes de la futura Tierra y en otros planetas.

Los datos también confirman que algunos meteoritos encontrados en la Tierra proceden de Vesta.
Las firmas de piroxeno -es un mineral de hierro, rico en minerales de magnesio-, estos meteoritos coincidan con las rocas vistas sobre la superficie de Vesta.
Estos objetos representan cerca del 6 por ciento de todos los meteoritos que cayeron en la Tierra. Esto hace del asteroide una de las mayores fuentes de meteoritos de la Tierra.
El hallazgo también marca la primera vez que una nave espacial ha sido capaz de visitar el sitio de origen de estas muestras, después de que fueron identificados en Tierra.
Los científicos saben ahora que la topografía de Vesta es bastante elevada y variada.
Algunos cráteres en Vesta se formaron en pendientes muy pronunciadas y tienen lados casi verticales, y muestran deslizamientos de tierra que se producen con una mayor frecuencia de lo esperado.

Otro descubrimiento inesperado fue que el pico central en la cuenca del Rheasilvia en el hemisferio sur es mucho mayor y más amplio, en relación con el tamaño del cráter, que los picos centrales de los cráteres presentes en la Luna. Vesta también tiene similitudes con otros mundos de baja gravedad como pequeñas lunas heladas de Saturno, y su superficie tiene marcas claras y oscuras que no coinciden con los patrones predecibles en nuestra Luna.

Dawn ha revelado los detalles de las colisiones que azotaron a Vesta a largo de su historia. Los científicos dan cuenta de dos gigantes impactos que azotaron el hemisferio sur de Vesta y crearon la cuenca de Veneneia de aproximadamente unos 2.000 millones de años de antiguedad y la cuenca del Rheasilvia de alrededor de 1.000 millones de años. Rheasilvia es la cuenca de impacto más grande sobre Vesta.
"Las grandes cuencas de impacto en la Luna son bastante viejas", dijo David O'Brien, "El hecho de que el mayor impacto en Vesta es tan joven fue sorprendente."
Lanzado en 2007, Dawn comenzó a explorar Vesta a mediados de 2011. La nave partirá de Vesta el 26 de agosto por su objeto de estudio el próximo, el planeta enano Ceres en 2015.

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