martes, 25 de febrero de 2014

El asteroide 2006 DP14 en el radar de Goldstone.

Imagenes de radar del Asteroide 2006 DP14.

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Un collage de imágenes de radar del asteroide 2006 DP14 en su paso cercano a la Tierra fue generado por los científicos que usaron la famosa antena de radar de 70 metros de Goldstone de la Red de Espacio Profundo (Deep Space Network), durante la noche del 11 de febrero de 2014.

El efecto del eco Doppler del radar reveló que el asteroide tiene unos 400 metros de largo por unos 200 metros de ancho y se perfila que tiene la forma de un cacahuete grande o maní. El período de rotación es de aproximadamente seis horas.

El asteroide es de un tipo conocido como “un binario de contacto” porque tiene dos lóbulos grandes y durante la secuencia parecen estar siempre en contacto. Los datos anteriores de los radares de Goldstone y del Observatorio de Arecibo en Puerto Rico han mostrado que al menos el 10 por ciento de los asteroides cercanos a la Tierra son más grandes de los 200 metros y tienen formas de binarios en contacto, así como este 2006 DP14. Los datos fueron obtenidos sobre un intervalo de 2,5 horas cuando el asteroide completó aproximadamente media revolución. La resolución obtenida es de aproximadamente 19 metros por cada pixel.

En el momento de las observaciones, la distancia al asteroide era de aproximadamente 4,2 millones de kilómetros de la Tierra. Es aproximadamente 11 veces la distancia media entre la Tierra y la Luna. El punto más cercano ocurrió a 2,4 millones de km el 10 de febrero.

El uso del radar crea una poderosa técnica que permite estudiar el tamaño de un asteroide, su forma, estado de rotación, rasgos y rugosidad superficial, y fundamentalmente para mejorar el cálculo de sus órbitas y/o sus elementos orbitales.

La NASA considera como de alta prioridad el rastreo de los asteroides y el tema de la protección del planeta ante un impacto directo.

Fuente: http://www.jpl.nasa.gov/news/news.php?release=2014-060

miércoles, 5 de febrero de 2014

Anatomía de un Asteroide (ESO).

Itokawa_eso1405aEl telescopio NTT (New Technology Telescope) de ESO ha sido la herramienta utilizada para encontrar las primeras evidencias de que un asteroide puede tener una estructura interna muy variada. Con medidas extremadamente precisas, los astrónomos han descubierto que diferentes partes del asteroide Itokawa tienen distintas densidades. Además de revelarnos secretos sobre la propia formación del asteroide, descubrir qué se esconde bajo su superficie también puede arrojar luz sobre el misterio de qué sucede cuando los cuerpos chocan en el Sistema Solar, proporcionándonos claves sobre la formación de los planetas.

Utilizando observaciones desde tierra muy precisas, Stephen Lowry (Universidad de Kent, Reino Unido) y sus colegas, han medido la velocidad a la que gira el asteroide cercano a la Tierra (25143) Itokawa, y cómo ese giro cambia con el tiempo. Han combinado estas precisas observaciones con un nuevo trabajo teórico sobre cómo los asteroides irradian calor.
Itokawa_eso1405bEste pequeño asteroide es un misterio, ya que tiene una extraña forma de cacahuete, tal y como reveló la nave japonesa Hayabusa en 2005. Para estudiar su estructura interna, el equipo de Lowry utilizó, entre otras, imágenes obtenidas entre 2001 y 2013 por el telescopio NTT (New Technology Telescope) de ESO, en el Observatorio La Silla, en Chile [1], y así poder medir sus variaciones de brillo a medida que rotaba. Estos datos temporales se utilizaron para deducir el periodo de giro del asteroide con mucha precisión y determinar así cómo cambia a lo largo del tiempo. Por primera vez, al combinarlo con los conocimientos sobre la forma del asteroide, se pudo explorar su interior, revelando la complejidad de su núcleo [2].

“Es la primera vez que hemos sido capaces de determinar cómo es el interior de un asteroide,” explica Lowry. “Podemos ver que Itokawa tiene una estructura interior muy variada. Este descubrimiento supone un avance muy importante en nuestra comprensión de los cuerpos rocosos del Sistema Solar”.
Itokawa_eso1405cEl giro de un asteroide y de otros cuerpos pequeños en el espacio puede verse afectado por la luz del Sol. Este fenómeno, conocido como el efecto YORP (Yarkovsky-O’Keefe-Radzievskii-Paddack), tiene lugar cuando la luz que llega del Sol es absorbida y se reemite desde la superficie del objeto en forma de calor. Cuando la forma del asteroide es muy irregular el calor no se irradia de manera uniforme y esto genera una pequeña, pero continua, torsión en el cuerpo que altera su giro [3], [4].

El equipo de Lowry comprobó, tras llevar a cabo las medidas, que el efecto YORP aceleraba lentamente la velocidad a la que gira Itokawa. El cambio en la velocidad de la rotación es muy pequeño (tan solo 0,045 segundos al año). Pero esta información es muy diferente a la esperada y solo puede explicarse si las dos partes del asteroide en forma de cacahuete tienen diferentes densidades.
Itokawa_eso1405dEs la primera vez que los astrónomos han encontrado evidencias de la gran variedad que puede tener la estructura interna de los asteroides. Hasta ahora, las propiedades del interior de los asteroides solo podían inferirse a través de medidas de densidad globales y aproximadas. Este inusual vistazo al variado interior de Itokawa ha desencadenado muchas especulaciones acerca de su formación. Una posibilidad es que esté formado a partir de los dos componentes de un asteroide doble después de que estos chocaran y se fusionaran.

Lowry añade que “Descubrir que el interior de los asteroides no es homogéneo tiene implicaciones de amplio alcance, especialmente para los modelos de formación de asteroides binarios. También podría ayudar en los trabajos que se desarrollan para reducir el riesgo de colisión de asteroides contra la Tierra, o con los planes de futuros viajes a estos cuerpos rocosos”.

Esta nueva capacidad de estudiar el interior de un asteroide es un importante paso adelante y puede ayudar a responder muchas preguntas relacionadas con estos misteriosos objetos.

Notas
[1] Además de con el NTT, para este trabajo se han utilizado medidas de brillo obtenidas con los siguientes telescopios: Telescopio de 60 pulgadas del Observatorio Palomar (California, EE.UU.); Observatorio Table Mountain (California, EE.UU.); Telescopio de 60 pulgadas del Observatorio Steward (Arizona, EE.UU.); Telescopio Bok de 90 pulgadas del Observatorio Steward (Arizona, EE.UU.); Telescopio Liverpool de 2 metros (La Palma, España); Telescopio Isaac Newton de 2,5 metros (La Palma, España); y Telescopio Hale de 5 metros del Observatorio Palomar (California, EE.UU.).
[2] Se ha estimado que la densidad del interior varía de 1,75 a 2,85 gramos por centímetro cúbico. Las dos densidades se refieren a dos partes distintas de Itokawa.
[3] Haciendo una analogía burda y sencilla para explicar el efecto YORP, si uno hiciera brillar un rayo de luz lo suficientemente intenso a través de una hélice, lentamente empezaría a girar debido a un efecto similar.
[4] Lowry y sus colegas fueron los primeros en observar el efecto en acción en un pequeño asteroide conocido como 2000 PH5 (ahora se le conoce como 54509 YORP, ver eso0711). Las instalaciones de ESO también tuvieron un importante papel en este estudio, realizado con anterioridad.

Información adicional
Esta investigación fue presentada en el artículo “The Internal Structure of Asteroid (25143) Itokawa as Revealed by Detection of YORP Spin-up”, por Lowry et al., y aparece en la revista Astronomy & Astrophysics.

El equipo está compuesto por S.C Lowry (Centro de Astrofísica y Ciencias Planetarias, Escuela de Ciencias Físicas (SEPnet), Universidad de Kent, Reino Unido); P.R. Weissman (Laboratorio JPL -Jet Propulsion Laboratory- Instituto Tecnológico de , California, Pasadena, EE.UU. [JPL]); S.R. Duddy (Centro de Astrofísica y Ciencias Planetarias, Escuela de Ciencias Físicas (SEPnet), Universidad de Kent, Reino Unido); B.Rozitis (Ciencias Planetarias y del Espacio, Departamento de Ciencias Físicas, The Open University, Milton Keynes, Reino Unido); A. Fitzsimmons (Centro de Investigación de Astrofísica, Universidad de Belfast, Belfast, Reino Unido); S.F. Green (Ciencias Planetarias y del Espacio, Departamento de Ciencias Físicas, The Open University, Milton Keynes, Reino Unido); M.D. Hicks (Laboratorio JPL -Jet Propulsion Laboratory- Instituto Tecnológico de , California, Pasadena, EE.UU.); C. Snodgrass (Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, Katlenburg-Lindau, Alemania); S.D. Wolters (JPL); S.R. Chesley (JPL), J. Pittichová (JPL) y P. van Oers (Grupo de Telescopios Isaac Newton, Islas Canarias, España).

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, el proyecto astronómico más grande en desarrollo. Actualmente ESO está planificando el European Extremely Large Telescope, E-ELT, el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
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